En esta página9 apartados
- Qué significa que un gasto sea deducible
- Qué significa que el IVA sea deducible
- Ejemplo sencillo: un servicio profesional
- Qué pasa con el IVA que no puedes deducir
- Una compra puede ser gasto y no dar derecho pleno a deducir IVA
- El caso de los vehículos demuestra la diferencia
- Factura, registro y justificación
- Cómo pensar cada compra
- Fuentes oficiales
Gasto deducible e IVA deducible son dos conceptos distintos. Una misma compra puede afectar al rendimiento de tu actividad en IRPF y, además, generar una cuota de IVA soportado deducible, pero cada impuesto tiene sus propios requisitos y efectos.
Un gasto deducible reduce el rendimiento neto de la actividad. El IVA deducible, en cambio, permite restar determinadas cuotas de IVA soportado de las cuotas de IVA que debes liquidar.
Qué significa que un gasto sea deducible
En estimación directa, la AEAT señala que los gastos deben estar vinculados a la actividad, registrados en la contabilidad o libros obligatorios, correctamente imputados y convenientemente justificados, además de no estar excluidos por una norma fiscal.
Ejemplos habituales pueden ser servicios profesionales, seguros relacionados con la actividad, determinados suministros, alquileres o amortizaciones, siempre dentro de sus reglas específicas.
La guía de gastos deducibles de autónomos desarrolla estas categorías.
Qué significa que el IVA sea deducible
En IVA, la pregunta es si la cuota soportada puede restarse en la autoliquidación. Entre los requisitos que enumera la AEAT están ser empresario o profesional a efectos del impuesto, realizar operaciones que den derecho a deducción, que el bien o servicio esté afecto a la actividad, disponer de factura válida y registrar correctamente la operación.
Además, existen reglas específicas de afectación. En determinados bienes y servicios corrientes se exige una utilización directa y exclusiva en la actividad, mientras que algunos bienes de inversión admiten deducción proporcional según su grado de afectación.
Ejemplo sencillo: un servicio profesional
Imagina una factura de asesoría directamente relacionada con tu actividad por 100 € más 21 € de IVA. Si se cumplen los requisitos, los 100 € pueden formar parte del gasto de la actividad y los 21 € pueden ser IVA soportado deducible en el modelo correspondiente.
No deberías sumar automáticamente 121 € como gasto de IRPF si esos 21 € de IVA son deducibles en tus autoliquidaciones.
Qué pasa con el IVA que no puedes deducir
La AEAT indica que el IVA soportado que resulta deducible en las autoliquidaciones no se incluye como gasto deducible de la actividad. En cambio, cuando la cuota no resulta deducible en IVA, puede incorporarse al gasto conforme a las reglas de IRPF; si corresponde a un elemento de inmovilizado, puede integrarse en su valor de adquisición y recuperarse fiscalmente mediante amortización.
Una compra puede ser gasto y no dar derecho pleno a deducir IVA
Sí. Los requisitos no son idénticos. Puede existir un coste relacionado con la actividad cuyo tratamiento en IRPF y en IVA sea diferente por las reglas de afectación, exenciones, prorrata o regímenes especiales.
También puede ocurrir que desarrolles una actividad exenta de IVA que no genera derecho a deducir determinadas cuotas soportadas, aunque siga siendo necesario analizar el gasto para IRPF.
El caso de los vehículos demuestra la diferencia
En IVA existe una presunción específica de afectación del 50 % para determinados turismos utilizados en una actividad, salvo prueba de un grado diferente y con excepciones para ciertos vehículos. Esa regla no debe trasladarse mecánicamente al IRPF como si ambos impuestos compartieran el mismo porcentaje.
Factura, registro y justificación
Tener una factura no convierte automáticamente cualquier compra en deducible. La factura es una pieza de la prueba y, en IVA, un requisito documental esencial, pero también debe existir vinculación con la actividad y cumplir las condiciones materiales del impuesto.
Guarda factura, justificante de pago cuando ayude a acreditar la operación y documentación que explique el uso profesional si puede discutirse la afectación.
Cómo pensar cada compra
- Primero IRPF: ¿el coste está vinculado a obtener ingresos de la actividad y cumple los requisitos de registro, imputación y justificación?
- Después IVA: ¿la operación da derecho a deducción y el bien o servicio está afecto conforme a las reglas del IVA?
- Separa base y cuota: si el IVA es deducible, no lo trates como parte del gasto ordinario de IRPF.