IVA para autónomos en España (2026): guía completa para entenderlo sin líos
El IVA es, con diferencia, uno de los impuestos que más dudas genera cuando te haces autónomo. No porque sea especialmente complicado, sino porque casi nadie te lo explica bien. En esta guía vamos a ver qué es el IVA, cómo funciona realmente en el día a día, cuándo tienes que pagarlo, qué modelos debes presentar y qué errores conviene evitar para no llevarte sustos con Hacienda.
Qué es el IVA y por qué existe
El IVA (Impuesto sobre el Valor Añadido) es un impuesto indirecto que grava el consumo. Dicho de forma sencilla: se paga cuando se consume un producto o un servicio.
A diferencia del IRPF, el IVA no depende de tus ingresos personales ni de si ganas más o menos. Lo paga el consumidor final y se va aplicando en cada fase de la cadena económica.
Por eso, cuando trabajas como autónomo, el IVA no es exactamente un impuesto “tuyo”, aunque seas tú quien lo gestione.
El papel del autónomo frente al IVA
Uno de los errores más habituales es pensar que el IVA es dinero que gana el autónomo. En realidad, el autónomo actúa como intermediario entre su cliente y la Agencia Tributaria.
Tú cobras el IVA en tus facturas, lo guardas temporalmente y más adelante se lo ingresas a Hacienda. Por eso es tan importante no confundir ingresos reales con el dinero del IVA.
Muchos problemas vienen precisamente de gastar ese IVA sin darse cuenta y encontrarse después con una liquidación trimestral elevada.
IVA repercutido e IVA soportado: la base de todo
Para entender cómo se calcula el IVA que debes pagar, necesitas tener claros dos conceptos fundamentales.
El IVA repercutido es el IVA que cobras a tus clientes en las facturas. Es decir, el IVA que añades al precio de tu servicio o producto.
El IVA soportado es el IVA que tú pagas en tus gastos profesionales: material, herramientas, alquiler, suministros, etc.
Cada trimestre se hace un cálculo muy sencillo:
IVA a pagar = IVA repercutido − IVA soportado
Si el resultado es positivo, tendrás que ingresar dinero. Si es negativo, el IVA quedará a compensar o a devolver.
Tipos de IVA en España
En España existen tres tipos de IVA, y no todos los autónomos aplican el mismo.
El tipo general es el más común y se aplica a la mayoría de servicios profesionales. El reducido y el superreducido se reservan para actividades muy concretas.
Aplicar un tipo incorrecto es uno de los errores más frecuentes y puede derivar en sanciones si no se corrige a tiempo.
Cómo funciona el IVA en una factura de autónomo
Cada vez que emites una factura sujeta a IVA, estás desglosando claramente tres elementos: base imponible, IVA y total.
El IVA se calcula siempre sobre la base imponible, nunca sobre el total ni sobre otros impuestos.
Además, el IVA es independiente del IRPF, aunque ambos convivan en muchas facturas.
Cuándo y cómo se declara el IVA
El IVA no se declara mes a mes, sino de forma trimestral a través del modelo 303.
Al final del año, además, se presenta un resumen anual que recoge todas las operaciones realizadas.
Puedes ampliar esta parte en la guía de modelos trimestrales de autónomos .
Qué ocurre si el IVA sale a pagar o a devolver
Cuando el IVA sale a pagar, simplemente tendrás que ingresar la cantidad correspondiente. Si sale negativo, ese IVA no se pierde.
Puedes compensarlo en trimestres siguientes o solicitar su devolución en determinados casos.
Actividades exentas de IVA
Existen actividades que están exentas de IVA, como ciertos servicios educativos, sanitarios o culturales.
No cobrar IVA puede parecer una ventaja, pero también implica no poder deducir el IVA de los gastos.
Errores habituales con el IVA de autónomos
Muchos problemas con el IVA no vienen de mala fe, sino de falta de información.
Entre los errores más comunes están gastar el IVA cobrado, no conservar facturas o presentar los modelos fuera de plazo.
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Preguntas frecuentes
El IVA genera dudas incluso después de llevar años como autónomo. Estas son algunas de las más habituales.