Vacaciones y permisos retribuidos en España: guía completa para trabajadores
Las vacaciones y los permisos retribuidos son uno de los derechos laborales más importantes, pero también uno de los que más dudas generan en el día a día. ¿Cuántos días me corresponden? ¿Qué pasa si empiezo a trabajar a mitad de año? ¿Puede la empresa negarme un permiso? En esta guía te lo explico todo paso a paso, con ejemplos reales y sin lenguaje jurídico.
Qué son las vacaciones y los permisos retribuidos
Tanto las vacaciones como los permisos retribuidos permiten al trabajador ausentarse del trabajo sin perder su salario, pero responden a necesidades muy distintas.
Las vacaciones están pensadas como un periodo de descanso obligatorio y periódico, necesario para la salud física y mental del trabajador. Los permisos retribuidos, en cambio, sirven para atender situaciones concretas de la vida personal que requieren ausentarse del trabajo de forma puntual.
Aunque a veces se mezclan en conversaciones informales (“me cojo unos días”), legalmente no son intercambiables ni se gestionan igual.
👉 Uno de los errores más comunes es pensar que los permisos “se descuentan” de las vacaciones. No es así: son derechos distintos y acumulables.
Vacaciones laborales: qué son y por qué son obligatorias
Las vacaciones son un derecho irrenunciable. Esto significa que ni la empresa puede eliminarlas, ni el trabajador puede renunciar a ellas a cambio de dinero.
Su objetivo es garantizar un descanso real y efectivo. Por eso la ley prohíbe que las vacaciones se sustituyan por una compensación económica, salvo en un caso muy concreto: cuando termina el contrato y quedan días de vacaciones pendientes de disfrutar.
Da igual el tipo de contrato que tengas (indefinido, temporal, parcial): si trabajas, generas derecho a vacaciones.
Duración mínima de las vacaciones
La duración mínima legal de las vacaciones en España es de 30 días naturales por año trabajado. En la práctica, muchas empresas hablan de 22 días laborables, porque excluyen domingos y festivos.
Este es un mínimo legal. Muchos convenios colectivos establecen más días, especialmente en sectores con turnos, nocturnidad o trabajos exigentes.
Días naturales vs días laborables
Esta diferencia genera muchas dudas. Los días naturales cuentan todos los días del calendario, mientras que los días laborables solo cuentan los días que normalmente trabajarías. Por eso es importante saber cómo se expresan tus vacaciones en el convenio.
Cómo se calculan las vacaciones
Las vacaciones se generan de forma proporcional al tiempo trabajado. No hace falta haber trabajado un año completo para tener derecho a ellas.
Ejemplo práctico
Si empiezas a trabajar en julio y terminas el año en la empresa, habrás trabajado medio año. Por tanto, te corresponderá aproximadamente la mitad de las vacaciones anuales.
En contratos a jornada parcial ocurre algo importante: los días de vacaciones son los mismos que en jornada completa, lo que cambia es el salario que se percibe durante esos días, que será proporcional a la jornada.
Cuándo y cómo se disfrutan las vacaciones
Las vacaciones deben disfrutarse, como norma general, dentro del año natural en el que se generan. Las fechas suelen fijarse de mutuo acuerdo entre empresa y trabajador.
En algunos sectores existen calendarios laborales o periodos de cierre en los que se concentran las vacaciones, algo habitual en fábricas, educación o construcción.
¿Puede la empresa decidir las fechas?
La empresa no puede imponer unilateralmente las vacaciones, salvo que el convenio lo permita. En caso de conflicto, existen procedimientos legales específicos para resolver discrepancias sobre fechas.
Vacaciones y bajas médicas
Uno de los cambios más importantes de los últimos años es el derecho a recuperar las vacaciones cuando coinciden con determinadas situaciones de incapacidad.
Si una baja médica impide disfrutar las vacaciones, el trabajador puede hacerlo en un momento posterior, incluso fuera del año natural, dentro de ciertos límites.
Permisos retribuidos: cuándo puedes faltar sin perder salario
Los permisos retribuidos permiten ausentarse del trabajo por causas justificadas y concretas, manteniendo el derecho al salario.
No son “días de libre disposición”: deben responder a una causa concreta y normalmente requieren justificación.
Permisos más habituales
- Matrimonio o registro de pareja
- Nacimiento y cuidado del menor
- Fallecimiento, accidente o enfermedad grave de familiares
- Traslado de domicilio habitual
- Cumplimiento de deberes públicos
La duración de estos permisos puede variar según el parentesco, la distancia o lo que marque el convenio colectivo.
Diferencias entre vacaciones y permisos retribuidos
Aunque ambos implican ausencia del trabajo con salario, no deben confundirse:
- Las vacaciones son obligatorias y periódicas
- Los permisos responden a situaciones concretas
- Las vacaciones se planifican; los permisos suelen ser imprevistos
Cómo se reflejan las vacaciones y permisos en la nómina
Durante vacaciones y permisos retribuidos, el salario se mantiene. En la nómina no deberían aparecer descuentos por estos días.
Algunos complementos salariales pueden variar dependiendo del convenio, algo que explicamos en la guía completa de la nómina en España .
Conflictos habituales con vacaciones y permisos
Muchos conflictos laborales surgen por:
- Denegación injustificada de vacaciones
- Descuentos indebidos en nómina
- Confusión entre días naturales y laborables
- No reconocimiento de permisos retribuidos
En la mayoría de los casos, conocer bien la normativa es el primer paso para evitar o resolver estos problemas.
Preguntas frecuentes
¿Pueden pagarme las vacaciones en lugar de disfrutarlas?
No. Solo pueden abonarse las vacaciones no disfrutadas cuando finaliza el contrato de trabajo.
¿Tengo vacaciones si trabajo a tiempo parcial?
Sí. El número de días es el mismo que en jornada completa. Lo que cambia es el salario durante esos días.