En esta página11 apartados
- Antes de empezar: reúne cuatro referencias
- 1. Verifica periodo, jornada y datos que afectan al salario
- 2. Contrasta salario base y complementos con contrato y convenio
- 3. Reconstruye horas, variables, ausencias y pagas
- 4. Comprueba que las bases tienen sentido
- 5. Revisa las deducciones por separado
- 6. Rehaz la aritmética del recibo
- 7. Compara con el mes anterior, pero solo concepto a concepto
- Señales que justifican una segunda revisión
- Si algo no cuadra, convierte la duda en una incidencia concreta
- Documento de referencia
Comprobar una nómina no consiste en mirar únicamente si el ingreso bancario «se parece» al del mes anterior. Una revisión fiable reconstruye el periodo desde los documentos que determinan tu salario hasta el líquido final.
Esta es la auditoría mensual. Es más profunda que la guía de lectura rápida en cinco minutos y está pensada para cuando quieres decidir si una diferencia tiene explicación o merece reclamar.
Antes de empezar: reúne cuatro referencias
- Tu contrato y, si ha cambiado, la novación o comunicación correspondiente.
- El convenio colectivo aplicable y sus tablas salariales vigentes.
- Registro horario, cuadrante e incidencias del mes si tu retribución depende del tiempo o de turnos.
- La nómina anterior para comparar conceptos estables y detectar novedades.
Sin esas referencias puedes comprobar la aritmética del recibo, pero no siempre si los importes de partida son los correctos.
1. Verifica periodo, jornada y datos que afectan al salario
Comprueba el mes liquidado, fechas de alta o baja si las hubo, jornada completa o parcial, grupo o categoría cuando sea relevante y cualquier cambio reciente de horario o condiciones. Un dato contractual incorrecto puede contaminar todo lo que viene después.
2. Contrasta salario base y complementos con contrato y convenio
No existe una cifra universal que permita saber si el salario base está bien. Hay que contrastarlo con el convenio, la jornada y las condiciones pactadas. Después revisa complementos de puesto, antigüedad, nocturnidad, turnicidad, variables u otros conceptos que deban aparecer en tu caso.
Para entender la estructura, consulta la guía completa de la nómina.
3. Reconstruye horas, variables, ausencias y pagas
Compara las horas realmente realizadas con el registro y el cuadrante. Separa horas ordinarias, extraordinarias o complementarias cuando proceda y revisa los complementos vinculados a turnos, noches o festivos.
Si hubo vacaciones, incapacidad temporal, ausencias, atrasos o una paga extraordinaria, no uses el mes anterior como plantilla sin más: cada una de esas incidencias puede cambiar el resultado.
4. Comprueba que las bases tienen sentido
Las bases de cotización no tienen por qué coincidir exactamente con el bruto del mes. Entre otras reglas, pueden incorporar la prorrata de pagas extraordinarias. Lo importante es que puedas explicar cómo se pasa de los conceptos computables a cada base.
La guía de base de cotización te ayuda a revisar esta parte sin confundirla con el salario neto.
5. Revisa las deducciones por separado
No agrupes todo bajo «lo que me quitan». Distingue aportaciones a la Seguridad Social, retención de IRPF y otros descuentos. Cada uno tiene una causa y una base distinta.
En el IRPF, un cambio de porcentaje puede responder a una regularización y no es suficiente, por sí solo, para concluir que la nómina está mal. En cotizaciones, evita aplicar porcentajes antiguos o un único tipo al bruto.
6. Rehaz la aritmética del recibo
Comprueba que la suma de devengos coincide con el total devengado, que las deducciones suman lo indicado y que total devengado menos total deducciones conduce al líquido. Después compara ese líquido con el ingreso bancario y con cualquier pago separado que figure documentado.
Si quieres una reconstrucción guiada, utiliza cómo calcular una nómina y la calculadora de sueldo neto como contraste, no como sustituto de contrato y convenio.
7. Compara con el mes anterior, pero solo concepto a concepto
Una diferencia de neto es una pista, no un diagnóstico. Compara salario base, variables, bases, tipo de IRPF, otras deducciones y días liquidados. Así podrás responder primero a una pregunta más útil: ¿qué línea cambió?
Si el objetivo es precisamente entender una variación mensual, ve a por qué cambia la nómina de un mes a otro.
Señales que justifican una segunda revisión
- Salario base por debajo de lo que resulta de tu convenio y jornada.
- Horas o complementos habituales que desaparecen sin explicación.
- Días liquidados que no coinciden con la situación real.
- Bases que cambian mucho sin un cambio visible en los devengos.
- Deducciones nuevas que no puedes identificar.
- El líquido del recibo no coincide con lo efectivamente abonado.
Si algo no cuadra, convierte la duda en una incidencia concreta
Antes de escribir «mi nómina está mal», anota exactamente qué línea cuestionas, qué importe esperabas, de qué contrato, convenio, registro o cálculo sale y qué corrección solicitas. Esa precisión facilita que la empresa pueda comprobarlo y también te deja mejor preparado si después necesitas reclamar.
Cuando ya hayas confirmado el fallo, sigue la guía de cómo corregir y reclamar una nómina con errores.
Documento de referencia
Si quieres comparar la estructura de tu recibo con la referencia legal, consulta el modelo oficial de nómina. El formato gráfico puede variar, pero los conceptos deben quedar documentados con la claridad exigida por la normativa.