Gastos deducibles del autónomo (2026): guía completa para deducir bien y evitar problemas
Si eres autónomo, los gastos deducibles son una de las claves para pagar impuestos de forma justa:
no sobre todo lo que facturas, sino sobre el beneficio real. El problema es que aquí se cometen
muchísimos errores: deducir sin factura, deducir gastos “mixtos” sin criterio, mezclar IVA e IRPF o pensar que
“si lo pago yo, me lo puedo deducir”.
En esta guía te explico qué gastos suelen ser deducibles en 2026, qué requisitos hay que cumplir, cómo funciona
la diferencia entre deducir IVA y deducir un gasto en IRPF, y qué categorías son
las más sensibles (vehículo, casa, comidas…). La idea es que deduzcas lo que te corresponde, pero con cabeza.
Qué es un gasto deducible
Un gasto deducible es un gasto que, por estar relacionado con tu actividad como autónomo, se puede restar para calcular tu rendimiento o beneficio. Dicho simple: si has tenido ingresos, pero para generarlos has tenido costes (herramientas, gestoría, material, cuotas…), lo lógico es tributar sobre lo que realmente has ganado, no sobre el total de facturación.
La idea importante
No se trata de “deducir lo máximo”. Se trata de deducir lo correcto y poder defenderlo si algún día te piden explicarlo. La mayoría de problemas aparecen cuando la deducción es improvisada, no se guarda la documentación o el gasto es muy personal y se intenta colar como profesional.
Regla de oro: vinculación, factura y registro
Los 3 requisitos que siempre debes cumplir
- Vinculación a la actividad: el gasto debe tener relación con tu trabajo. No vale “me viene bien” o “lo uso a veces”.
- Justificación: lo ideal es factura completa con tus datos fiscales. Un ticket muchas veces no es suficiente para deducir con tranquilidad.
- Registro: el gasto debe estar anotado en tus libros/contabilidad (y cuadrar con tus declaraciones).
Pregunta rápida para no fallar
Si mañana te piden justificar ese gasto: ¿tienes factura completa, puedes explicar por qué es profesional y está registrado? Si la respuesta es “mmm…”, probablemente ese gasto es débil.
IVA vs IRPF: no es lo mismo deducir IVA que deducir un gasto
Este es uno de los puntos donde más se lía la gente. Deducir IVA significa recuperar el IVA que has pagado en gastos relacionados con tu actividad (IVA soportado). Deducir un gasto en IRPF significa restar ese gasto para calcular tu rendimiento y pagar menos IRPF sobre tu beneficio.
Por qué importa
Porque puede haber gastos deducibles en IRPF que no te permiten deducir IVA al 100%, y al revés. Para tenerlo bien claro, revisa estas guías: IVA para autónomos y IRPF para autónomos.
Gastos deducibles más habituales (por categorías)
Aquí tienes las categorías más comunes. No significa que todo sea deducible siempre: depende de tu actividad, de si hay uso mixto y de cómo lo documentes. Pero como mapa general, esto es lo que la mayoría de autónomos maneja en su día a día.
Mapa rápido de gastos habituales
- Cuota de autónomos (RETA) y otras cotizaciones relacionadas.
- Gestoría / asesoría (fiscal, laboral, contable).
- Material y consumibles (papelería, herramientas, accesorios necesarios).
- Equipos y tecnología (ordenador, móvil profesional, software, licencias).
- Servicios online (dominios, hosting, plataformas, suscripciones profesionales).
- Alquiler de oficina/local y gastos asociados si existe un espacio profesional real.
- Marketing y publicidad (web, anuncios, diseño, impresión, branding).
- Formación profesional relacionada con tu actividad.
- Seguros relacionados con el trabajo (RC profesional, seguros específicos).
- Viajes y desplazamientos (con mucha cautela y justificantes).
Consejo práctico
Si un gasto se puede interpretar como personal, lo que marca la diferencia es la documentación y el criterio. Por ejemplo, “móvil personal” no suena igual que “línea profesional para clientes” con factura y uso coherente.
Trabajar desde casa: suministros y vivienda
Trabajar desde casa es lo más habitual hoy, pero también lo más delicado. La clave es poder demostrar que hay una parte de la vivienda afectada a la actividad (por ejemplo, un despacho real) y aplicar un criterio razonable y constante.
Cómo plantearlo sin meterte en líos
Lo más sensato es calcular un porcentaje de afectación (por metros o por espacio) y aplicarlo de forma coherente a ciertos gastos. Si te inventas el porcentaje cada trimestre, es cuando te puedes meter en un problema.
Ejemplos típicos (con criterio)
- Internet: mejor si tienes una línea claramente profesional o un criterio estable.
- Electricidad/agua: lo normal es aplicar proporcionalidad si procede.
- Material de oficina: si se usa para trabajar, suele ser más fácil de justificar.
Vehículo, gasolina y desplazamientos
El vehículo es una de las zonas con más “confusión” porque muchos autónomos lo usan para todo: vida personal y trabajo. Si el uso es mixto, justificar una deducción total es complicado. Aquí lo más importante es ser realista: cuanto más personal, más débil es la deducción.
Qué suele pedir la realidad
Si vas a deducir algo del vehículo, guarda pruebas: agenda de visitas, desplazamientos, partes de trabajo, emails, documentación de reuniones… Lo que sea que demuestre que esos movimientos estaban ligados a la actividad.
Gastos asociados al vehículo (ejemplos)
- Combustible, peajes, parking.
- Mantenimiento, reparaciones, revisiones.
- Seguro del vehículo (si procede y está relacionado con el uso profesional).
- Alquiler de vehículo (si es para trabajo concreto).
Comidas y manutención
Aquí hay mucha leyenda urbana. Una comida no se vuelve profesional porque estés trabajando en tu portátil. La manutención tiene sentido cuando hay un motivo profesional claro: desplazamiento, reunión real, evento, situación justificable. Si es tu comida diaria normal, es muy difícil defenderlo.
Si tienes dudas, sé conservador
La estrategia inteligente es deducir lo que puedes defender sin sudar. Mejor una deducción sólida que una “dudosa” que te dé problemas.
Compras grandes y amortización
Algunas compras no se deducen “de golpe”, sino que se reparten en varios años. Eso es la amortización. Aplica sobre bienes que duran más de un ejercicio: equipos informáticos, maquinaria, mobiliario, etc. No es algo malo: simplemente es la forma correcta de reflejar el gasto.
Ejemplos típicos de bienes amortizables
- Ordenador, monitor, cámara, equipo audiovisual.
- Mobiliario de oficina (silla, mesa, estanterías).
- Herramientas o maquinaria de mayor importe.
Gastos “difíciles” y zonas grises
Hay gastos que dependen mucho del caso y de la actividad: ropa, gimnasio, comidas, viajes, parte del coche… No significa que sean imposibles, pero sí que necesitan una justificación mucho más clara.
Regla práctica
Si un gasto lo podría hacer cualquier persona “aunque no trabajara”, es más difícil justificarlo como deducible. En cambio, si es claramente específico de tu actividad, suele ser más fácil.
Errores típicos y cómo evitarlos
Los 7 errores más comunes
- Deducir con tickets cuando necesitas factura completa.
- No guardar facturas o perderlas (y luego intentar reconstruirlo).
- Mezclar gastos personales y profesionales sin criterio.
- No registrar bien los gastos en libros/contabilidad.
- Confundir IVA deducible con gasto deducible en IRPF.
- Aplicar porcentajes “al azar” (casa, coche, móvil) sin coherencia.
- Deducir gastos sin relación real con la actividad.
Checklist rápida para deducir con seguridad
Antes de deducir un gasto, revisa esto
- ¿Está claramente relacionado con tu actividad?
- ¿Tienes factura completa con tus datos fiscales?
- ¿Está registrado y cuadra con tu contabilidad?
- Si es “mixto” (casa/coche/móvil), ¿tienes un criterio coherente y estable?
- ¿Podrías explicarlo fácil si te lo preguntan?
Guías relacionadas
Preguntas frecuentes
¿Qué necesito para que un gasto sea deducible como autónomo?
Que esté vinculado a tu actividad, que esté justificado (idealmente con factura completa) y que esté registrado correctamente en tu contabilidad o libros.
¿Es lo mismo deducir IVA que deducir un gasto en IRPF?
No. Deducir IVA es recuperar IVA soportado. Deducir en IRPF es restar el gasto para calcular tu beneficio y pagar menos IRPF.
¿Puedo deducirme gastos si trabajo desde casa?
En general, puedes aplicar un criterio proporcional si existe afectación real a la actividad (por ejemplo, un despacho), y si lo documentas y mantienes coherencia.
¿Puedo deducirme coche, gasolina o comidas?
Pueden ser deducibles en ciertos casos, pero son categorías sensibles. Necesitan justificación clara y documentación sólida. Si hay uso muy personal, la deducción se vuelve difícil de defender.
¿Qué es la amortización y cuándo se aplica?
Es repartir el coste de una compra grande en varios años. Se aplica en bienes que duran más de un ejercicio (equipo informático, mobiliario, maquinaria, etc.).